21 Junio 2021
El Brexit sigue teniendo consecuencias y esto puede llegar hasta las pantallas y plataformas de series y películas, ya que la Unión Europa tiene un plan para frenar el dominio de las producciones británicas y limitar su presencia en los países del bloque, algo que puede ser considerado como una nueva guerra del entretenimiento.
De esta manera, la Unión Europea se prepara para lanzar un ataque a Gran Bretaña en materia de entretenimiento y según un documento que circula en Bruselas que es iniciativa de Francia y algunos países de la UE -entre ellos Italia-, tienen intención de aprovechar el Brexit para reducir la presencia de cine y televisión de producción británica en plataformas a demanda como Amazon y Netflix, ya que se considera "desproporcionada".
La noticia es funesta no solo para los millones de amantes de series de amplio éxito como "The Crown", sino también de pequeñas obras maestras como "Fleabag", pero lo es especialmente para el sector del entretenimiento en general, de acuerdo al documento que e fue visto en exclusiva por The Guardia.
El Reino Unido es, efectivamente, el mayor productor europeo de programas de cine y televisión, y solo en 2019-2020 ganó 490 millones de libras por la venta de derechos internacionales a canales y plataformas en Europa.
Un dominio no solo económico sino también cultural que Bruselas, después del Brexit, ve como una amenaza. De ahí la idea de aprovechar una revisión de las llamadas "cuotas UE" para limitar la influencia de Gran Bretaña en un mercado que creció muchísimo durante la pandemia de Covid.
Según la directiva europea en materia de servicios audiovisuales, efectivamente, al menos el 30% de los títulos en las plataformas de video a demanda como Netflix y Amazon debe destinarse a los contenidos europeos.
Un porcentaje que Francia quisiera subir al 60%, incluyendo la obligación de destinar al menos el 15% de la facturación de las plataformas a la creación de obras europeas. De estas cuotas, sostienen los promotores de la iniciativa, debe excluirse a los productos británicos.
"Tras el Brexit, es necesario reevaluar la presencia del Reino Unido", se lee en el documento, llamado "La presencia desproporcionada de contenidos británicos en la cuota de video a demanda europeos y los efectos en la circulación y promoción de diversas obras europeas".
Más aún: "La elevada disponibilidad de contenidos británicos en los servicios de video a demanda, así como los privilegios concedidos por la definición de 'obras europeas', pueden comportar una presencia desproporcionada de contenidos británicos y obstaculizar una mayor variedad de contenidos europeos (también de países más pequeños o lenguas menos habladas).
Un vocero de Downing Street consultado por el Guardian replicó que las producciones británicas siguen teniendo derecho al estatuto de "contenido europeo", incluso después de la salida de la UE, "por cuanto el Reino Unido pertenece a la Convención Europea sobre Televisión Transfronteriza del Consejo de Europa".
Pero la guerra ya se lanzó y la revisión de las cuotas está prevista dentro de tres años, si bien la iniciativa anti Londres podría sufrir una aceleración en enero, cuando Francia asuma la presidencia de turno de la UE, sostienen fuentes europeas, y podrá contar con el apoyo de Italia, España, Grecia y Austria, que adhirieron a la iniciativa.
Entretanto la Comisión Europea ya inició un estudio sobre los riesgos que una programación de sello "británico" implica para la "diversidad cultural" de la UE. Una decisión que, según fuentes diplomáticas, sería un primer paso hacia la limitación de los privilegios para las películas y series del Reino Unido. (ANSA).