2 Febrero 2012
Los Zoológicos de la Ciudad de México se han convertido en refugios temporales y permanentes para los animales decomisados a los traficantes de fauna salvaje, esto como parte de la colaboración con las autoridades federales encargadas de sancionar y erradicar la venta ilegal de especies silvestres.
En en 2011, la Dirección General de Vida Silvestre perteneciente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) entregó a los zoológicos capitalinos 10 reptiles entre los que destacan un gecko cola gorda, gecko leopardo, gecko tokay, tortuga lagarto, víbora serrana y cascabel de cola negra.
Además, también recibieron refugio 7 aves, “entre ellos una gallareta americana, loro frente blanca, loro corona lila, perico frente naranja y tucán pico canoa y una guacamaya verde, así como 4 mamíferos: un coyote, un grisón, un pecarí de collar y un zorrillo listado”, informó la Dirección de Zoológicos del Gobierno del Distrito Federal.
Atención adecuada a los animales recatados
Ambas instituciones entregaron dichos ejemplares en primera instancia al Zoológico de Chapultepec al encontrarse al momento de su aseguramiento en condiciones de salud deplorables.
Todos los ejemplares entraron a un periodo de cuarentena para ser evaluados y estabilizados físicamente y en este caso, todos se quedaron en depósito definitivo.
Esta tarea es “parte de la colaboración que los zoológicos capitalinos realizan con la Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para recibir animales asegurados durante un periodo de cuarenta días o de ser viable, quedarse en depósito definitivo”, señaló el Director General de Zoológicos y Vida Silvestre, José Bernal Stoopen.
Gran número de los animales producto del mercado ilegal en la Ciudad de México provienen de zonas tropicales del sureste de la República Mexicana, de las costas del Pacífico y el Atlántico. Algunas son vendidas en el país y en otros casos, es el inicio de una segunda ruta que muchas veces va para las costas o para Estados Unidos por la frontera norte.
Especies más comercializadas
Las especies que con mayor frecuencia son comercializadas en el mercado ilegal son las aves canoras y de ornato, como jilgueros, calandrias, margaritas, capuchinos, es decir, especies cantoras.
Otra son los pericos, desde el atolero, hasta los llamados cabeza amarilla o frente amarilla y varias especies más. También reptiles, sobre todo iguanas, tanto la verde como la negra, y las tortugas de diferentes especies. Además de víboras y en menor grado tarántulas.
Por su parte, “la venta de felinos es ya escasa y los monos, aunque es ya más complicado, aún son vendidos bajo el esquema de catálogo. Incluso, son traficados cocodrilos y aves rapaces como el halcón Harris y el cola roja”, señaló el funcionario.
Frenar el tráfico de animales salvajes
Bernal Stoopen opinó que en comparación con dos décadas atrás, se ha avanzado. “Antes – comentó-, era muy fácil ir al mercado de Sonora y ver desde tucanes y guacamayas hasta monos. No había leyes que sancionaran de una forma específica como se hace ahora”.
No obstante, reconoció que mientras haya demanda, habrá venta. Por eso, afirmó “que es indispensable complementar la desarticulación de redes de tráfico animal a través de la investigación y aplicación de la Ley, pero algo muy importante es concientizar a las personas, informarle a la población y emitirle el mensaje de que no compre especies catalogadas como exóticas”, concluyó el funcionario.