3 Junio 2021
A 32 años de la represión sangrienta de las protestas estudiantiles en Pekín en favor de reformas democráticas, la extraña combinación de censura gubernamental y restricciones anti Covid-19, garantizará la ausencia de encuentro físicos en China, Hong Kong y Macao, y en Taiwán, último baluarte libre.
Por primera vez desde la masacre en la plaza Tiananmen, en 1989, no tendrá lugar eventos formales por el aniversario del 4 de junio en el mundo de lengua china.
El recuerdo de hechos trágicos de 32 años atrás nunca fue permitido en China, donde el argumento fue oficialmente censurado y el acercamiento a la recordación siempre llevó estricta seguridad en la plaza y en las redes sociales en mandarín, donde están prohibidas palabras sensibles, números, fotografías, símbolos, emojis y todo lo que podría hacer referencia a Tiananmen.
La apelación a la verdad de las "madres de Tiananmen" se convierte siempre en más tenue con el pasar del tiempo.
Los esfuerzos de Pekín contra los momentos conmemorativos se extendieron a Hong Kong, una vez el único lugar en suelo chino donde las personas podían recordar a las víctimas de Tiananmen, reivindicando con orgullo desde 1990 la más grande de las únicas dos vigilias permitidas en dicho territorio.
La última legal tuvo lugar dos años atrás en Hong Kong y Macao: en 2020, así como en este año, la prohibición maduró con la incidencia de las medidas anti-pandemia.
Miles de personas se juntaron en 2020 en el Victoria Park desafiando el impedimento, pero ahora las autoridades de la excolonia británica tienen a su favor la ley sobre seguridad nacional, adoptada para la represión de los participantes más ilustres por manifestación no autorizada, afectando a activistas como Joshua Wong, Lee Cheuk Yan y Albert Ho.
La oficina de seguridad de la ciudad clarificó en la semana que quienquiera que tome parte en una vigilia o la promueva podría recibir hasta 5 años de cárcel, citando tanto las ordenanzas públicas contra las reuniones como la ley sobre seguridad nacional. Según los medios de comunicación locales, la policía decidió desplegar 3.000 agentes antimotines.
Durante la semana, el museo del "4 de junio" cerró por tres días luego del fin de los trabajos de restructuración, denunció la Alianza de Hong Kong, asociación que "cuida" el recuerdo de la masacre y la vigilia que anualmente compromete a miles de personas.
Por esto, "dadas las circunstancias, llora el 4 de junio a tu modo, en el momento y en el lugar justo, de modo que la verdad no desaparezca!", puntualizo la Alianza, dando vía a la carrera de iniciativas alternativas.
El cardenal Joseph Zen, en cambio, escribió en Twitter que habría conmemorado las víctimas con una misa, transmitida en streaming.
Y en Taiwán, a causa de la imprevista alza del Covid no se ofrecerán eventos a causa de las restricciones a 10 participantes en los encuentros al aire libre. Una alianza de 30 grupos de la isla anunció una cita on line para el viernes y la instalación de una gran pantalla LED con mensajes sobre el aniversario en la Plaza de la Libertad en Taipei.
"En un cierto sentido los acontecimientos on line no son del todo una cosa negativa", escribió Badiucao, un artista chino-australiano cuyo trabajo, a menudo, se centra en la matanza y que hablará en sucesos virtuales. "Creo que nuevas formas deben inventarse, sobre todo en este período de tanta incertidumbre". (ANSA).