8 Mayo 2020

Inmensa y monumental como la fe que conforta y mueve a gran parte del pueblo de México, pero al mismo tiempo, fría como las piedras y los muros que fueron construidos con el fantasma de la injusticia, violencia y sangre; algo que caracterizó a la conquista política y religiosa de un imperio poderoso que cedió ante el invasor cuya arma principal fue precisamente el contagio de enfermedades.
La Catedral Metropolitana de la Asunción de la Santísima Virgen María a los Cielos de la Ciudad de México, es tal vez la obra religiosa más significativa del dominio español sobre los templos de los aztecas y en este momento de la pandemia por el coronavirus, surge a sus pies una muestra dolorosa de lo que es la vida para millones de mexicanos: Pobreza y desigualdad.
(Foto: Aída Baeza Servín)