20 Agosto 2013
La madrugada del pasado 18 de agosto falleció en la Ciudad de México Alicia Escalante de Zama, fundadora de la Sección Mexicana de Amnistía Internacional (AI). Desde 1971, año de la fundación de la organización en México, Alicia trabajo de forma activa en favor de la defensa de los derechos humanos.
Escalante de Zama de 89 años de edad, dedicó más de 42 años de incansable trabajo a favor de los derechos humanos en México. Entre otras acciones brindó apoyo, alimentos y hospedaje a numerosas personas que llegaban a México huyendo de las dictaduras en Sudamérica.
Alicia Escalante de Zama fundó en mayo de 1971 la Sección Mexicana de Amnistía Internacional tras haber sido testigo del efecto del trabajo de la organización sobre su hijo, Arturo Zama Escalante, líder estudiantil detenido en 1968 por haber participado en protestas públicas.
En 1971 Arturo fue liberado y con el apoyo de activistas de Amnistía Internacional consiguió refugio en Canadá. Arturo Zama Escalante falleció el 24 de octubre del 2010.
“Alicia, conmovida por el impacto en la vida de su hijo que había tenido la labor de activistas de AI en todo el mundo, decidió incorporarse de forma activa a la defensa de los derechos humanos, fundando la Sección Mexicana de Amnistía Internacional, una de las primeras organizaciones de derechos humanos en el país”, dice la organización en un comunicado de prensa.
Para Daniel Zapico, representante en México de Amnistía Internacional. “la labor [de Alicia Escalante] ha sido y será la inspiración de miles de activistas en México que día a día luchan por hacer de este mundo un mundo de verdadera justicia y esperanza.”
Durante los primeros años en México, Amnistía Internacional -junto a organizaciones como el Comité Eureka-, acompañó cientos de casos de personas detenidas y desaparecidas durante la guerra sucia.
Incluso “su labor en defensa de los derechos humanos llegó a hacerle objeto de intimidaciones por parte de representantes del gobierno mexicano”, asegura AI.
El trabajo de Alicia Escalante de Zama en México fue fundamental para la liberación de personas que se encontraban presas y para la ubicación de los desaparecidos.
“El movimiento que Alicia inició en México ha sido participe de la liberación de más 100 personas consideradas presas de conciencia en México y muchos más en otros países y contribuyó a acercar a la justicia a miles de víctimas de diversos abusos”, dice la organización.
“Sin duda sus 42 años de lucha a favor de los derechos humanos dejaron una profunda huella en la vida de incontables personas y sentaron las bases para un movimiento que nunca descansará hasta ver los derechos humanos convertirse en una realidad para todas y para todos”, concluye Daniel Zapico.