3 Abril 2012
El ambiente político del país tomó otro color ahora que ya se iniciaron de manera oficial las campañas electorales con miras al día prometido en donde se elegirá el Presidente de la República y otros cargos de elección popular para las cámaras locales, algunas autoridades municipales y el Congreso nacional.
Contrario a lo que se esperaba, los tres principales partidos a nivel nacional llegan con una posición de unión interna y los desacuerdos que tanto han dañado la imagen –sobre todo de la izquierda- se han resuelto prácticamente de manera pacífica entre los candidatos y aspirantes desde el seno de las mismas instituciones políticas.
Así lo confirmaron los dirigentes estatales del PRD Arturo Sánchez Jiménez; del Partido del Trabajo (PT), Mariano Torres L’estrade y del Movimiento Ciudadano (MC); María Cruz García Sánchez al presentar la lista de candidatos oficiales del estado de Hidalgo del Movimiento Progresista a la Cámara de Senadores y de Diputados a nivel federal.
Los dirigentes aseguraron que están unidos, que el Movimiento Progresista representa los ideales de sus instituciones y que ya dejaron atrás –por lo menos en esta ocasión- los momentos difíciles en donde los grupos internos -sobre todo del PRD- se disputaban los puestos y candidaturas con reclamos, insultos, fraudes y guerras intestinas.
Además, señalaron que su intención es que la izquierda unida siga siendo la segunda fuerza política más importante en el estado de Hidalgo, una entidad gobernada históricamente por el PRI y que ahora es considerada un bastión importante en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, que realizó actos de precampaña –e inauguró su campaña prácticamente- en tierras hidalguenses.
Pero no solamente el candidato tricolor considera a Hidalgo como un punto importante dentro de su campaña, sino que los tres principales contendientes a la presidencia visualizan a la entidad como un punto estratégico para ganar votos, realizar alianzas y eventualmente reflejar su influencia en el congreso local.
Pero todavía falta lo bueno y hay que esperar la “guerra sucia electoral” de acusaciones mutuas, de chantajes y las polémicas estrategias de los publicistas con sus mensajes de propaganda electoral.
Por el momento, no hay que olvidar que van dos sexenios que el gobierno federal no cumple con los acuerdos de construcción de infraestructura –ni refinería ni aeropuerto- en el estado de Hidalgo, que se quedaron prácticamente como “promesas de campaña”…
(Columna semanal Periódico Síntesis)